sexta-feira, 15 de janeiro de 2016

Mis recuerdos de la Bahía de La Coruña. Eduardo César.





Mis recuerdos de la Bahía de La Coruña.
(A long, long time ago…)

 Eduardo César.


  





            Me permito usar la licencia de comenzar este pequeño trabajo haciendo una similitud entre aquellas inmersiones furtivas de juventud, las historias de los pescadores de la zona, el poco afortunado destino del sitio en la actualidad, la cantidad de vestigios perdidos para siempre y el frío, no solo del agua, que se ha metido entre los huesos.




            Quiero incluir esta fotografía para marcar el terreno de nuestras aventuras o “prospección” como lo catalogará Felipe- Senen ya que en estas aguas resultaba difícil mantener un entramado de cuadriculas con puntos de referencias fijos tanto por la acción de las aguas (corrientes, mareas) como por el trabajo efectuado por la acción de las artes de pesca y marisqueo.
            Se aprecia bastante bien el área todavía no perdida que en la actualidad ocupa el complejo de la Solana en la que se aprecia un sombreado en la zona correspondiente al hotel y otro a la altura de Jardín de San Carlos y el Hospital. Nosotros situamos en dichas zonas restos de construcción que corresponden a los antiguos astilleros y zona de reparación de los buques que otrora recalaban en El Parrote.
            Continuando en línea recta y entre ambos se aprecia una nueva zona de sombreado que coincide con un área rocosa o edificada que así nos parecía en nuestras incursiones. Va a ser esta área y en línea recta hacia la pedregosa playa la que nosotros consideramos digna de recordar. Durante muchos años la hemos considerado como “El Puerto Romano” de La Coruña.
Si, fueron tiempos de juventud; tiempos heroicos; tiempos en los que necesitábamos creer; necesitábamos algo a lo que aferrarnos. Ahí empezó nuestra búsqueda y del mismo modo que las frías aguas calaban los huesos, Roma calaba en nuestras medulas.


Los Inicios.



            No sabía por entonces que la investigación iba a ir pareja con los incipientes pasos de la arqueología submarina en Galicia. ¿Qué pasos seguir? Sin dudarlo ni un momento era el agua. Aletas, mascara y un arpón. El mundo se abría para dejarnos sumidos en sombra. Una vez y otra, y otra… Una tarde, mientras nos vestíamos nos preguntó un hombre ¿Qué buscáis? Nos dijo: “más adelante, afuera”. Y nos contó que más de una vez han salido en los rastrillos de la almeja “cacharros viejos de barro”. “Los devolvemos al agua, están rotos, no valen”. Fue este hombre el que nos dijo:”estas pedras son mais novas, as vellas estan mas afora”. Tenia razón estaban más allá mas profundas y parecían bien alineadas. Eso si, cuando las algas y las aguas lo permitían. ¿Pedras ou rochas?.
            En eso momento llegan a nosotros noticias de que el Club del Mar y Submarinistas de la Armada se hallan realizando prospecciones. Nos pareció muy bien y en lugar de desanimarnos seguimos hacia delante. Precisamente en este punto recibo por parte de  Don Carlos Alonso Del Real y Ramos la “idea” de participar en una travesía hacia las Casiterides navegando en una embarcación de palos y piel.
            El tramo entre la puerta la Puerta do Clavo, rocas, base moderna y antigua hacia la Pebsa quedó repasado dando un fondo marino donde se observaba cambios, rellenos, fondos arenosos y abundantes y cambiantes zonas de algas.

           
           
Playa del Parrote. Años 20.

Materiales.

                       


                        Es en la década de los años setenta  y posteriores que ya tenemos materiales tangibles situados en el Museo Arqueológico del Castillo de San Anton. Ahora el complejo de la Solana ocupa toda la zona del Parrote y el material procede generalmente del dragado portuario y se clasifica en dos tipos principalmente:   1 Cerámica prerromana de tipología castreña. 2 Distintas variedades de ánforas romanas tipo Dressel 1 que incluye un disco de tierra cocida para cerrarlas. 3 Las anclas de las embarcaciones  halladas en el dragado del puerto. 4  Laudes a los D.M.S. del STATOR.











El exsactor Fortunato





                        Va a ser esta lapida dedicada a los Manes la que aporte gran información sobre el Puerto Romano de La Coruña. Sus interpretaciones son dos:
1ª Consagrado a los dioses Manes. El exsactor Fortunato (dedica este monumento) a los libertos Decimo Statorio , Principe y Félix.
2ª  El exsactor Fortunato a Decimo Statorio Principe y al liberto Decimo Statorio Félix.
                        Sea como quiera que sea, lo más importante es que los Exactores eran los recaudadores de impuestos del estado romano y esto sumado al otro exsactor Regino, que figura en los epígrafes que se conservan en la iglesia de Santiago nos sitúan en La Coruña una Statio (Oficina de recaudación relacionada con las transacciones comerciales  que son llevadas a cabo en el puerto marítimo).


Conclusiones.
                       
                        Para comprender la situación del Puerto Romano de La Coruña debemos tener en cuenta la existencia de unos determinantes previos en el entorno geográfico de la época:
1-      La existencia de la Torre de Hércules.
2-      Una ciudad romana.
3-      La existencia de castros costeros (Los Castros).
4-      Castro de Elviña. (Caput).
5-      Zona sacral megalítica. Monte das Moas.

La Torre ya es en sí misma un signo de relevancia para la que se le encarga la construcción, nada mas ni menos, que a un arquitecto lusitano llamado Caio Sevio Lupo de la ciudad de Aeminium (Coimbra), para regular el tráfico comercial de la ruta marítima del Atlántico. Y todo esto acontece en una ciudad romana con una Statio  de Exsactor  en la que se han hallado dos importantes bases estatuarias (Conservadas en la Iglesia de Santiago) dedicadas a Neptuno. En dicha ciudad se encuentra una villa con numerosas dependencias dedicadas a la industria de pesca y salazón con ánforas de diversas topologías incluidas las africanas.
La existencia de castros costeros y el de Elviña, junto con un complejo sacralizado de origen megalítico, nos dejan suponer la presencia de regulares transacciones comerciales entre lo que podemos denominar el Caput castrexo y el entorno romano. De este modo se explican la abundante presencia de ánforas en el castro de Elviña y recurriendo al profesor Luis Monteagudo tenemos otro de los productos deseados por Roma: el metal. Luis las halla en la zona de Los Castros y denomina este tipo con el nombre genérico de Tipo Coruña.(1405- 1406).
La abundancia de ánforas en la ciudad debió de ser importante ya que parte de las que se conservan en la actualidad proceden del material constructivo que se utilizó antaño en casas de la Ciudad Vieja y se entregaron al museo cuando se realizaron reformas modernas.
Con todas estas consideraciones resulta bastante elocuente que aunque no lo tengamos físicamente en la actualidad, el Puerto Romano de La Coruña fue una realidad tangible y necesaria. Debía estar asentado por fuerza en la zona del Parrote y debía adentrarse en dirección a la Pebsa con posibles pasarelas de madera.












Bibliografía sucinta.

-          Luengo Martínez J.M.1956. Noticias sobre las excavaciones del Castro de Elviña (La Coruña)
-          Blázquez Martínez José María. Puertos de la España Romana. Versión digital. Gabinete de Antigüedades de la Real Academia de la Historia.
-          Senen Lopez F. 1980. Arqueoloxía submariña: os materiais procedentes da Badia Coruñesa. Brigantium Vol. I.
-          Naveiro J.  As  ánforas romanas de A Coruña (I). Brigantium Vol. II.





A Coruña 10- XII- MMXV.





quinta-feira, 14 de janeiro de 2016

segunda-feira, 4 de janeiro de 2016

Conheça o hipódromo ou circo de Miróbriga (actualizado em 2023). Filomena Barata

A partir de artigo publicado em Actas do Encontro El Circo en Hispania Romana, Museu Nacional de Arte Romano, Mérida. NOGALES BASARRATE Trinidad e SÁNCHEZ-PALENCIA, Francisco Javier,(coord.), Ministerio de Educación, Cultura y Deporte deEspanha, com a colaboração da Dirección General de Patrimonio de la Consejería deCultura de la Junta de Extremadura. Madrid, 2001. 304 p., ilust. ISBN: 84-369-3532-2

Propostas de reconstituição do Hipódromo: Andrea Alves e Nuno Cruz
Maqueta: Maqueta de Miróbriga e seu Hipódromo. Alunos da Faculdade de Arquitectura, Coimbra (Professor Paulo Providência)

Fotografias aéreas: as duas primeiras do tempo de D. Fernando de Almeida
A última: Filomena Barata, 1995






Tentativa de reconstituição: Andrea Alves e Nuno Cruz



Os lugares de espetáculo, tais como os teatros, os anfiteatros e os circos foram, nas
províncias, uma das formas utilizadas para facilitar o processo de Romanização, pois
incentivavam as deslocações periódicas dos rurais à cidade, (ALARCÃO, 1992: 60).
O ecumenismo, tema fundamental da propaganda, imposto pela extensão territorial
e pela variedade étnica do Império, encontrava nos anfiteatros (e nos lugares de
espetáculo em geral) os locais ideais para a expansão da "mística imperialista"
porque neles se transcendiam todas as diversidades culturais (GROS, 1994: 22).
A construção de um hipódromo ou circo em Miróbriga, no século II d. C. deve ter
obedecido aos mesmos princípios, contribuindo para consumar a ideologia imperial.
Usamos aqui os dois conceitos baseando-nos na definição apresentada por GROS, 1996: 346. «No caso do hipódromo grego o que conta é a pista (...); se bem que o espectador não seja excluído, mas o espaço não é organizado em função da sua presença. Em Roma, pelo contrário as instalações essenciais foram desde cedo concebidas para o espectador: as bancadas que envolvem a pista definem o próprio edifício e as infraestruturas, cada vez mais desenvolvidas, do circus tinham como finalidade melhorar a qualidade do espectáculo». No caso de Miróbriga o facto de nada indiciar a existência de bancadas laterias monumentais pode fazer-nos admitir que se trate de um lugar de espectáculo que mais se aproxima da ideia do hipódromo grego.

Em Roma, os jogos circenses inseriam-se nos ludi, festivais públicos de caráter
religioso, celebrados como oferendas aos deuses em nome de um indivíduo ou de
uma comunidade. Inicialmente eram compostos exclusivamente por espetáculos
circenses (ludi circenses), aos quais se acrescentaram espetáculos teatrais e
gladiatórios (ludi scaenici e munera gladiatoria). (ELVIRA, 1991: 8-9).
Os ludi oficiais eram pagos com dinheiros públicos e, na época imperial,
correspondiam a 135 dias do ano (CRUZ, 2017: 51). No entanto, também eram
financiados por evérgetas, como veremos de seguida.
Representações teatrais (ludi scaenici), as corridas de cavalos (ludi circenses) e as
lutas de gladiadores (munera gladiatoria) são, portanto, muito mais do que meros
entretenimentos públicos, antes constituem oportunidades ideais para testar o
equilíbrio entre as várias classes e componentes da vida social romana e para
reafirmar o poder das elites que são, afinal, os verdadeiros mecenas/evergetas.

As práticas do desporto foram, no entanto, sendo alteradas, evoluindo também de
acordo com modificações que iam sendo desenvolvidos nos lugares de espectáculo e
vice-versa. A corrida padronizada era precedida de uma procissão ou pompa, onde
as equipas eram apresentadas ao público. As opiniões dividem-se no que toca ao
circuito percorrido pelo cortejo (CRUZ, 2017: 51)
Por vezes eram patrocinados por elementos das elites locais, em busca de prestígio
ou com aspirações políticas ou religiosas.
Em Miróbriga, não foram, contudo, identificados quaisquer evergetas que possam
ter (co)financiado a sua edificação, desconhecendo-se também o papel que as elites
locais possam ter desempenhado na construção de qualquer outra obra
monumental. Apenas uma inscrição com invocatória a Esculápio atesta um legado
testamentário feito por um medicus pacensis, Gaio Átio Januário, que deixou
dinheiro ao conselho municipal para que organizasse os quinquatrus 2
(ENCARNAÇÃO, 1984: 218).
O hipódromo de Miróbriga dista aproximadamente 1Km em linha reta da zona
central do aglomerado urbano, como acontece em muitos locais de espetáculo com
estas características, que são afastados por motivos práticos, dada a grande afluência
de público e localiza-se numa zona relativamente mais plana.
O acesso ao hipódromo ou circo de Miróbriga deveria fazer-se através de uma fachada
que se localizava frontalmente em relação a uma estrada de saída do aglomerado
urbano. Justifica-se, desse modo, o facto da entrada se fazer de costas viradas para o
centro da cidade.

Tentativa de reconstituição do Hipódromo: Andrea Alves e Nuno Cruz

Maqueta de Miróbriga e seu Hipódromo
Alunos da Faculdade de Arquitectura, Coimbra
(Professor Paulo Providência)






































Reconhecido por Cruz e Silva em 1949 quando da construção de uma estrada que afectou parcelarmente a zona da entrada, este estudioso promoveu trabalhos arqueológicos no local e efectuou a primeira planta conjectural do hipódromo que vos apresentamos de seguida.


Anexo à carta de Cruz e Silva, a Leite de Vasconcellos, 1935, documento 21176.
Museu Nacional de Arqueologia, Lisboa.

Posteriormente o imóvel foi escavado por D. Fernando de Almeida, tendo sido ainda efectuadas sondagens pela equipa luso-americana, que contribuiram para definir mais exactamente as suas características, e feito novo levantamento das suas estruturas, o mais actualizado até este momento.

Podendo considerar-se um recinto de média proporção, se comparado com o de Mérida e o de Todelo, a arena de Miróbriga é, contudo, de maior dimensão do que a do circo de Tarragona. O hipódromo de Miróbriga mede aproximadamente 359m de comprido por 77,5m de largo.

Este lugar de espectáculo está orientado NE/SW, orientação que é considerada a conveniente para não ofuscar os agitadores ou aurigae a qualquer hora do dia. A sua implantação foi condicionada pela topografia do local, que aqui é incomparavelmente mais plano do que o sítio onde cresceu o aglomerado urbano.

Do hipódromo conhecem-se as fundações da spina, construída em opus caementicium, e os limites da arena. Pesem os restauros e reconstituições parcelares, é clara a evidência de metae - meta prima e meta secunda. Ainda é visível o revestimento que era utilizado em grande parte da spina, tratando-se de opus signinum, a exemplo do que sucede no circo de Mérida e no recentemente posto a descoberto de Olisipo.

Os muros que delimitam a arena são simples, construídos em opus caementicium, variando a sua grossura entre 60 a 90cm. A construção do hipódromo deve datar do século II d. C. e o auge da sua utilização terá correspondido ao século III d. C., seguida do seu declínio a partir de finais dessa centúria.

No lado sul do circo situam-se algumas construções que D. Fernando de Almeida identificou como tratando-se dos carceres, comparando-o ao circo de Mérida.

De bancadas perenes ou pétreas e do derrube das mesmas não existem quaisquer referências ou vestígios arqueológicos. Pode admitir-se, portanto, que as mesmas fossem construídas de madeira, suportadas por postes feitos do mesmo material. Nunca poderiam, portanto, ter tido a monumentalidade das reconhecidas em circos da Hispânia.




Por seu lado, a pista deveria ser térrea, pois é visível ao longo da spina uma camada de terra muito escura e compactada.




Da cidade de Balsa é conhecida uma inscrição de finais do II, princípios do III d.C.com referência a um circo.





Placa - L (ucius) · CASSI VS · CELER / PODIVM CIRCI / PEDES · C (entum) / SVA IMPENSA / 5 D(ono) · D(edit) · Museu do Carmo, Lisboa.



"Editis circensibus": el circo romano como espacio del evergetismo y de la auto-representación cívica de las elites hispanas [La glòria del circ. Curses de carros i competicions circenses, Tarragona, 2017, pp. 37-41]
Javier Andreu Pintado
Disponível Aqui

UN DÍA EN EL CIRCO MÁXIMO. ORGANIZACIÓN Y PROFESIONES

AQUI

Bibliografia:

ALARCÃO, Jorge de. 1992. "A Cidade Romana em Portugal: A Formação de Lugares
Centrais em Portugal, da Idade do Ferro à Romanização". As Cidades e a História,
Fundação Calouste Gulbenkian, Lisboa, pp. 35-70.
IDEM. 1992. "A Cidade Romana em Portugal - Renovação Urbana em Portugal na
Época Romana". As Cidades e a História, Fundação Calouste Gulbenkian, Lisboa, pp.
73-127.
ALMEIDA, D. Fernando de. 1963. "Nota sobre os Restos do Circo Romano de
Miróbriga dos Célticos". Revista de Guimarães, n.ºs 1-2.
ALMEIDA, D. Fernando de. 1964. Ruínas de Miróbriga dos Célticos (Santiago do
Cacém), Junta Distrital de Setúbal.
ALMEIDA, D. Fernando de. 1988."Breve Notícia sobre o Santuário Campestre
Romano de Miróbriga dos Célticos". Gerion, Anexo I, Faculdade de Geografia e
Historia da Universidade Complutense de Madrid.
BARATA, Maria Filomena. 2001. "O Hipódromo de Miróbriga". Actas do Encontro
sobre Circos Romanos, El Circo en Hispania Romana, Museu Nacional de Arte
Romano, Mérida. NOGALES BASARRATE Trinidad e SÁNCHEZ-PALENCIA, Francisco
Javier, (coord.), Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de Espanha, com a
colaboração da Dirección General de Patrimonio de la Consejería deCultura de la
Junta de Extremadura. Madrid, Museo Nacional de Arte Romano, Mérida.
BARATA, Maria Filomena, 2003. [Recensão a] Ludi Romani (Espectáculos en
Hispania Romana). NOGALES BASARRATE (Trinidad) e SÁNCHEZ-PALENCIA,
Francisco Javier, (coord.), El Circo en Hispania Romana. Ministerio de Educación,
Cultura y Deporte de Espanha, com a colaboração da Dirección General de
Patrimonio de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura. Madrid, 2001.
304 p., ilust. Conimbriga, 42. Pp. 234-237
https://digitalis-
dsp.uc.pt/bitstream/10316.2/37693/3/Recensao%20a%20Nogales%20Basarrate%2
0Sanchez-Palencia%20El%20circo%20en%20Hispania%20Romana.pdf?ln=eng
BIERS, William et alii. 1981. Investigações em Miróbriga. Caixa de Crédito Agrícola
Mútuo de Santiago do Cacém.
BIERS, William et alii, 1981, "Investigations at Mirobriga", Portugal in 1981», Muse
15, Missouri-Columbia.
CAETANO, Maria Teresa Valente da Silva. 2010. Animalia quæ lacte aluntur:
mamíferos nos mosaicos romanos da Península Ibérica. Tese de Doutoramento em
História da Arte da Antiguidade.
CRUZ, Sara Almeida. 2017. Memórias de um circo romano. Reabilitação do Circo de
Miróbriga. Dissertação para Conclusão do Mestrado Integrado em Arquitetura
Apresentada ao Departamento de Arquitetura da FCTUC
ELVIRA, A. M., 1991. Teatro, Anfiteatro y Circo Romanos. Historia 16. Madrid.
ENCARNAÇÃO, José d’. 1984. Inscrições Romanas do Conventus Pacensis, Instituto
de Arqueologia, Faculdade de Letras de Coimbra.
ENCARNAÇÃO, José d’. 2017. "O Testamento do medicus Pacensis", na Revista
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Congrés Internacional de Arqueologia i Món Antic. In memoriam Xavier Dupré i Raventós.
Tarragona, 16-19 de novembre de 2016 / coord. por Jordi López Vilar; Xavier Dupré
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GIJÓN GABRILE, E. (2004): “El Circo Romano de Mérida: Nueva intervención arqueológica desarrollada dentro del Proyecto Vía de la Plata-Extremadura”. Mérida, excav. arqueol.,7, 2001, 73-125.
GROS, Pierre. 1990. "Théatre et culte impérial en Gaule Narbonnaise et dans la
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Bayerischen Akademie der Wissenschaften, Munique. pp. 381-390.
GROS, Pierre, 1993, "Comprendre la Ville Romaine? Perspectives et Problémes
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GROS, Pierre. 2002. “La fonction politique des monuments du spectacle dans le
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GROS, Pierre. 1994."L’Amphithéâtre dans la Ville Politique “Culturelle” et
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Romana, Junta de Extremadura, Mérida. pp. 13-29.
HUMPHREY, J. 1986. Roman Circuses: arenas for chariot racing. Berkeley and Los
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NOGALES BASARRATE, Trinidad. 2017. "Ludi circenses en Hispania": tipologías
monumentales y testimonios iconográficos"
Tarraco Biennal, actes. 3r Congrés Internacional de Arqueologia i Món Antic. In
memoriam Xavier Dupré i Raventós. Tarragona, 16-19 de novembre de 2016 /
coord. por Jordi López Vilar; Xavier Dupré Raventós (hom.), 2017, ISBN 978-84-697-
6930-0. pp. 11-26
NOGALES BASARRATE, Trinidad. 2007. "Teatro romano de Augusta Emerita:
evolución y programas decorativos". Mainake, ISSN 0212-078X, Nº. 29. pp. 103-138
QUARESMA, J. C. (s.d.). "Dinâmicas da mais importante aglomeração urbana da
época romana da Costa Sudoeste. Mirobriga (Chãos Salgados, Santiago do
Cacém)". Obtido em 17 de 03 de 2017, de Atlas do Sudoeste Alentejano:
http://www.atlas.cimal.pt/drupal/?q=pt-pt/node/265
SÁNCHEZ-PALENCIA, F. Javier et alii. 1997. "Circo Romano de Mérida, Mérida -
Excavaciones Arqueológicas (1994-1995)", Consorcio Ciudad Monumental Histórico-
Artística y Arqueológica de Mérida, Mérida. pp. 245-253.
SÁNCHEZ-PALENCIA, F. Javier e SAINZ PASCUAL, Maria Jesus. 1988. El Circo Romano
de Toledo, Estudios y Monografias, n.º 4, Consejeria de Educación y Cultura,
Toledo.


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sexta-feira, 11 de dezembro de 2015

A Estrutura viária e as habitações de Miróbriga, Filomena Barata

A Estrutura viária e as habitações de MiróbrigaPDFImprimire-mail

Ver também:As habitações de Miróbriga e os ritos domésticos romanos

http://www.patrimoniocultural.gov.pt/media/uploads/revistaportuguesadearqueologia/2_2/5.pdf



Escrito por Maria Filomena Barata   
01-Jun-2007
Publicado em: 
http://mirobriga.drealentejo.pt/index.php?option=com_content&task=view&id=62&Itemid=1

A estrutura viária e as habitações conhecidas em Miróbriga






Pelas características peculiares do urbanismo de Miróbriga, não é possível visualizar qualquer resquício de uma malha urbana definida por eixos viários principais - cardo e decumanus -, como é comum nas fundações latinas de plano ortogonal.
No entanto, os arruamentos conhecidos permitem-nos delinear o espaço ocupado por algumas das insulae da cidade onde se instalam aedificia privata e definir os percursos de acesso a alguns dos seus núcleos polarizadores, como é o caso das opera publica conhecidas em Miróbriga - o forum e as termas. O forum deveria ser circundado por uma rede viária que constituía como que uma espécie de «circunvalação», permitindo o crescimento do casario em anéis concêntricos (ALARCÃO, 1990: 465) que, a alguns níveis, mais lembram algumas malhas urbanas medievais. Ao longo dessas calçadas e entre elas desenvolviam-se os quarteirões onde se implantavam  as áreas comerciais e habitacionais. A maioria desses quarteirões estão apenas relativamente clarificados, como acontece na zona por onde se faz a entrada actual nas ruínas. Uma ampla calçada estrutura uma área habitacional, que se desenvolve quer para Norte quer para Sul da mesma. Do lado sul constata-se que as casas se adaptam à pendente e que os desníveis são vencidos através de grandes escadas que permitiam o acesso pedonal à via. Muito possivelmente, a uma cota mais baixa, se desenvolveria uma outra via que poderia fazer a ligação, mais a sul, às termas. Continuando pela via inicialmente referida, na direcção do forum, chega-se a um ponto onde a via se ramifica, permitindo o acesso ao mesmo, a Este, aos quarteirões que se desenvolviam do seu lado norte e ainda às termas, a Sul. Junto às termas verifica-se um caso semelhante de bifurcação, porque, por um lado, a calçada acede directamente aos balnea e, por outro, inflecte no sentido de Nordeste, onde poucos vestígios restam, mas que deveria articular uma segunda plataforma que circundava, do lado sul e este, o forum. Perto das tabernae implantadas a Sul do forum, vencendo também uma enorme pendente, é visível uma calçada que, também ela, deveria fazer uma circunvalação à zona central da cidade. Todos os troços de calçadas conhecidos são construídos com grandes lajes assentes directamente no afloramento xistoso ou sobre o solo, e carecem de qualquer tratamento para a sua colocação ou seja statumen e rudus. Medem, em média, 10-11 pés de largarem alguns pontos, as calçadas apresentam rebordos laterais isolados com opus signinum, nomeadamente na que desce em direcção às termas. Julgamos que a sua funcionalidade poderá ser a de contribuir para a impermeabilização na zona da entrada[1] das tabernae e habitações, que se situam ao longo desta via construída em declive. Não existem quaisquer vestígios de, sob o opus, haver canalizações de evacuação laterais em materiais cerâmicos ou outros[2].Noutros casos, ao longo das calçadas, foram construídas as condutas dos esgotos em opus incertum pavimentadas com lateres, como acontece na «área habitacional», junto da entrada actual das ruínas, e do lado sudoeste do forum, onde apenas restam alguns vestígios da via pública. Estes esgotos deveriam ser cobertos com laterae ou tegulae, mas não existem quaisquer vestígios dessas coberturas. As construções que se desenvolvem quer a Oeste quer a Este do forum, são infelizmente mal conhecidas, mas os vestígios identificados permitem-nos admitir que também aí existiria uma zona comercial e habitacional, confirmada arqueologicamente com várias edificações localizadas a nascente e poente  do mesmo, algumas das quais parcelarmente postas a descoberto por D. Fernando de Almeida. Uma construção desenvolvida em torno de um atrium, que foi também parcialmente escavada pela equipa luso-americana, a  nordeste do forum, e de que há apenas uma pequena referência publicada (BIERS, 1988: 24), e a existência de colunas que delimitam uma zona porticada fazem-nos aceitar a possibilidade de se tratar de uma habitação. Um outro núcleo de construções, localizadas junto às termas, foram publicadas por Maria de Lurdes Costa Artur, na década de 40, como tratando-se de habitações, estando actualmente, na sua maioria, de novo soterradas. No entanto, ao longo do troço de calçada que se dirige às termas, são visíveis de um lado as tabernae, a que já nos referimos, noutro trabalho; do outro, há vários indícios de soleiras de portas e vestígios de muros alinhados. De um lado e do outro da calçada que se encontra logo à entrada actual das ruínas, são visíveis várias insulae, que parecem ter tido uma ocupação sucessiva entre os séculos I d. C. (CAEIRO, 1985: 129) e o século IV d. C. Dessas escavações coordenadas por José Olívio Caeiro, nos anos 80, na área limítrofe à capela de S. Brás, apenas existe uma pequena notícia (CAEIRO, 1985: 128-129), tendo sido algumas das pinturas a fresco publicadas pela equipa de Missouri. Apesar do conhecimento incipiente das zonas habitacionais existentes nessa área, pode-se verificar que as insulae dessa zona são de métricas diferentes, em função das ruas e acessos públicos, variando entre 25 a 30 m[3]. As escadarias que se desenvolvem  a sul desta delimitam claramente insulae, em torno das quais se pode ainda ver o respectivo sistema de esgotos. A sua organização adapta-se perfeitamente à topografia do sítio, indo o casario sendo implantado em plataformas artificiais, que desde o ponto mais alto, onde se implantará a Capela de S. Brás, a Norte da via, até à zona mais baixa, a Sul da mesma, formam como terraços. Algumas das construções conhecidas a Sul dessa via tinham água canalizada, como se pôde verificar aquando dos trabalhos de limpeza e de restauro efectuados numa «casa com frescos». Junto à entrada da casa havia um pequeno tanque, possivelmente para aprovisionamento de água que era depois conduzida por uma tubagem de chumbo. Nesta casa e, mais especificamente, no compartimento decorado com estuques pintados a fresco o pavimento é de opus signinum. A Este desta construção, ao longo da via, quer do lado norte quer do Sul da mesma, são visíveis vários muros dispersos, devendo tratar-se de habitações. No entanto, como todos eles foram postos a descoberto, em anteriores trabalhos arqueológicos, através de valas abertas paralelamente aos mesmos, nada se pode concluir, porque nenhuma planta está clarificada. A equipa luso-americana admitia a hipótese de uma das estruturas - localizada junto do local onde a via bifurca para as termas - poder ser identificada como um pequeno templo, atendendo às  suas fundações (BIERS et alii, 1988: 13). Efectivamente essa construção, localizada junto a um talude, apresenta muros de grossura superior à que é comummente utilizada na arquitectura doméstica, mas o desconhecimento em relação à sua planta não nos permite avançar qualquer hipótese quanto à sua funcionalidade. A DOMUS LOCALIZADA NA ZONA LIMÍTROFE DA CAPELA DE S. BRÁS Mais a Oeste, do lado norte da via, iniciámos em 1996 uma escavação numa área que já havia sido parcialmente assinalada pela equipa luso-americana, e que veio a revelar a existência de uma domus, cujos compartimentos se desenvolvem em torno de um átrio. Este átrio tinha uma zona coberta, como o comprovam a concentração de telhas no local e os entalhes definidos no afloramento xistoso que deveriam servir para apoiar o telhado. O pavimento da zona circundante do átrio era revestido a opus signinum, ainda visível em alguns pontos. Na zona central, subdividida num segundo momento da ocupação da casa, poderia ter existido uma pequena zona ajardinada. Por seu lado, os pavimentos das salas que se desenvolvem em seu redor deveriam ser feitos com traves de madeira, pois não existe qualquer vestígio de revestimento e o afloramento xistoso é bastante irregular, o que aliás deveria acontecer em muitas das residências localizadas nesta área. A evidência de vários orifícios circulares escavados no xisto, na residência que escavámos, assemelhando-se a «buracos de poste», mas distribuídos sem qualquer aparente regularidade, contribuem para colocar esta hipótese. Numa destas concavidades estava perfeitamente conservada, ao nível da rocha de base, que havia sido escavada, em período romano, para o efeito, uma tigela ou patella invertida[4] contendo no seu interior ossos de pássaro, que pensamos poder tratar-se de um ritual fundacional. Uma situação paralela detectou-se também na casa cuja escavação se terminou em 1999.Num dos compartimentos paralelos à calçada, à entrada da casa, e que possivelmente se trataria de uma oficina de metalurgia[5], até porque se detectou uma grande concentração de escória de ferro, foi posta a descoberto, por cima do afloramento xistoso, um sistema de drenagem construída com imbrices encaixados uns nos outros, que escoava para a rua. Essa drenagem passava por debaixo de um dos muros que definem o limite sul da casa, junto à soleira da porta de entrada. Em alguns dos compartimentos desta construção são visíveis estuques, mas não foram ainda identificados quaisquer indícios de pinturas a fresco. A casa encontra-se praticamente ao nível das fundações, à excepção de alguns muros mais altos construídos em opus incertum. Pode-se daí deduzir que as pedras devem ter sido roubadas e reutilizadas, porque há poucos vestígios de derrube das mesmas, ao contrário do que acontece com os materiais de construção cerâmicos dos telhados - imbrices e tegulae. Ainda atendendo aos muros conservados com uma maior altura e pertencentes à mesma construção, nada nos permite concluir que pudessem os restantes ter sido edificados em adobe ou taipa. Os materiais arqueológicos entretanto exumados atestam uma ocupação que vai do século I ao século IV d. C., tendo mesmo sido encontrado um numisma republicano. Esta casa poderia ter tido dois pisos, porque se adossou, do lado oeste, uma escada, que deveria dar também serventia às construções que se desenvolvem num plano mais elevado, a Noroeste da habitação. Dessas edificações foram já postos a descoberto alguns muros, cujas fundações são ligeiramente «enterradas» no afloramento xistoso, que foi escavado para permitir uma maior estabilidade ao edifício. Entre a calçada, que se desenvolve a Sul, e a soleira da porta de entrada da «construção de átrio» que escavámos, existe um pavimento em opus signinum, desaparecido em grande parte, que permitia um acesso mais confortável e higiénico à mesma. É junto a esta zona que desaguavam as águas drenadas pela conduta de imbrices anteriormente referida. A escavação na íntegra desta casa e das adjacentes é fundamental, pois só ela permitirá a compreensão de uma insula de Miróbriga. É, no entanto, de salientar que a planta da casa em escavação é paralela à da capela de S. Brás, edificada, a Noroeste, ao lado e sobre estruturas romanas, devendo pertencer ao mesmo programa urbanístico. Os restos de uma casa romana, escavada por José Olívio Caeiro nos anos 80, e que são ainda visíveis junto à capela, pertenceriam, portanto, a um conjunto residencial mais vasto que se estendia do lado norte da calçada,  adaptando-se ao declive natural do terreno. Numa área recentemente adquirida, a Oeste da actual entrada de Miróbriga, iniciaram-se, em 1997, trabalhos arqueológicos, tendo sido feitas algumas sondagens para averiguar da possibilidade de aí ser construído o «Núcleo Interpretativo». À superfície foi encontrada uma moeda de Marco Aurélio e, já pertencente a um nível arqueológico bem selado, de fundação de algumas construções, foi encontrado um outro, cunhado em Mérida no reinado de Augusto. Esta área, cujas construções nos parecem estar articuladas com a «área residencial», pois obedecem à mesma orientação das casas localizadas na área limítrofe da capela de S. Brás, se bem que entre as duas zonas devesse haver uma outra via.  Desta via restam ainda algumas lajes, que são visíveis junto a um caminho de terra batida, por onde se acede do lado poente à zona adjacente às termas. Junto a uma dessas construções, em fase final de escavação, detectou-se uma enorme concentração de escória, associada a uma terra barrenta que foi sujeita a alta temperatura, porque se encontra cozida, como se de terracota se tratasse. Deveria tratar-se, também, de uma zona onde existiam ateliers metalúrgicos[6].Nessas construções em fase final de escavação detectou-se também a existência num dos vários buracos ao nível do afloramento xistosos, sobre o qual deveria assentar o pavimento. Pelo numisma augustano anteriormente referido e por alguns fragmentos de cerâmica campaniense, pode deduzir-se que a ocupação desta área do oppidum romanizado se deverá ter processado desde bastante cedo, não conferindo, portanto, à zona onde foi implantado o forum (o único local onde apareceram in situ materiais da Idade do Ferro) o papel único de polarizador de crescimento de Miróbriga em período de dominação latina, pois essa intervenção monumental é mais tardia. ALARCÃO, Jorge de, 1990, «O Domínio Romano», Nova História de Portugal, Editorial Presença, Lisboa. CAEIRO, José Olívio, 1985, «Miróbriga - 1982. Santiago do Cacém», Informação Arqueológica, n.º 5, Lisboa, pp. 128-129.




Maria Filomena Barata, IPPAR



[1] A exemplo do que se verifica em Itálica (LUZÓN NOGUÉ, 1982: 94, fot. 3).

[2] Como por exemplo acontece em Pompeios (ADAM, 1989: 259).

[3] As insulae de Bracara Augusta têm uma modulação quadrada, medindo aproximadamente 150 pés (44,33m) com uma área construída de 1 actus  - aprox. 120 pés =  35 m - (ALARCÃO et alii, 1994: 74). Um outro módulo havia sido apontado por Vasco Mantas (75x80 m), através da análise estereoscópica de fotogramas da cidade de Braga, que seriam provavelmente subdivididos. As insulae de Beja têm aproximadamente 40x80 m, medidos entre os eixos das ruas, e o módulo das de Évora deverá ter sido o mesmo (ALARCÃO, 1990: 462 e 1992: 80). Vasco Mantas  havia proposto um valor de 2 actus = aproximadamente 70 m (MANTAS, 1987: 42). Para as insulae de Beja propõe, portanto, uma média de 35x75 m (MANTAS, 1990: 86). As de Conimbriga têm 25 m, parecendo adaptar-se aos quarteirões do oppidum pré-latino, tal como todo o urbanismo da cidade romana, que «parece um compromisso entre um traçado pré-romano e um alinhamento novo definido pelo forum de Augusto» (ALARCÃO, 1992: 90). As insulae de Tongobriga parecem formar um quadrado com cerca de 34 m de lado (DIAS, 1997: 78). As de Corduba têm 35 m entre os cardines e as de Itálica variam consoante a separação entre as ruas situando-se entre 115,70x57,20 m, 113,90x39,10 m e 114,50x75,20 m (LUZÓN NOGUÉ, 1982: 85). A Ampúrias latina tinha insulae de 1x2 actus   (35x70 m), ocupando o forum o espaço de 4 insulae (ARBULO, 1992: 27).

[4] Para a  tigela ou patella de calote esférica recentemente encontrada em Miróbriga existem inúmeros paralelos, podendo referir os espécimes provenientes de necrópoles romanas do Alto Alentejo publicadas sob a designação de «taças» por Jeannette Nolen (NOLEN, 1985: 100), o de Conímbriga, publicado nas Fouilles com o número 979 (ALARCÃO et alii, 1975, V: 121) e os da necrópole de Gulpilhares, publicados com os números 35 e 36 (LOBATO, 1995: 44). Aparecidos também em Miróbriga são dois exemplares de características muito semelhantes e que se encontram em depósito no Museu Municipal de Santiago do Cacém. Leite de Vasconcelos dá-nos notícia de «uma tigela de barro grosseiro, cuja forma é o protótipo das nossas Malgas» (VASCONCELOS, 1914: 318 e Fig. 44), pertencente a uma colecção particular e proveniente do concelho de Santiago do Cacém, que aparenta ter semelhanças com  a taça  exumada nas escavações de 1995.

[5] Em Tongobriga foi também detectada no interior de uma construção uma oficina de metalurgia (DIAS, 1997: 79).

[6] Cruz e Silva havia, no entanto, referido a existência de fornos siderúrgicos de grandes dimensões: 2,30 m de diâmetro e 4,60 m de altura (Album Alentejano: 1057).

Actualizado em ( 04-Jun-2007 )

sábado, 21 de novembro de 2015

Religiões Mistéricas da Antiguidade IV, Filomena Barata

      EDIÇÃO 17 - NOVEMBRO 2013                                                                                                                                                          INÍCIO                SOBRE               CONTACTOS                     

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É através de Lucius Apuleius (Apuleio), nascido na colónia de Madaura, (actual Argélia) cerca de 125 d.C., mas descendente de uma abastada e influente família de Itália, e que viveu após os seus primeiros estudos de gramática e retórica em Cartago, onde se iniciou no estudo da poesia, geometria, música e filosofia que acabou por concluir e Atenas, que conhece os muitos dos “Cultos Mistéricos” da Antiguidade Greco-Latina.
Já em Cartago, Apuleio se interessara pelos ritos esotéricos, designadamente pelos mistérios de Esculápio de que já aqui falámos em crónica anterior e é, em Atenas, que toma contacto com os mistérios eleusinos.
São suas estas palavras: «Na Grécia fiz parte de iniciações na maior parte dos cultos mistéricos. Conservei ainda, com grande carinho, certos símbolos e recordações destes cultos, que me foram entregues por sacerdotes. Não estou dizendo nada insólito, nem desconhecido». (APULEIO, Apologia, LV, 8)



Gema com representação de Ísis segurando "sistrum" (instrumento musical) e "situla".

Calcedónia, Século II d.C., na Biblioteca Nacional (Lisboa).

Fotografia e comentário: Graça Cravinho



«Pois bem, eu também, como já disse, conheci, por meu amor à verdade e minha piedade aos deuses, cultos de toda classe, ritos numerosos e cerimônias variadas. E não estou inventando esta explicação para acomodar-me às circunstâncias [...] ». (APULEIO, Apologia, LV, 9-10).

Também, como já mencionámos, e de acordo com Burket, a expressão “religiões de mistérios” refere-se, normalmente, ao culto de Ísis, Mater Magna ou particularmente Mitra. De Dioniso/Baco, e, igualmente, ao culto de Elêusis, representantes dos “mistérios” propriamente ditos.

Pressupõe-se que as religiões mistéricas tinham uma espiritualidade mais elevada, transcendendo assim a religião oficial, sendo consideradas religiões de salvação.

Os rituais dos cultos de mistérios acabou por ser tão bem elaborado quanto os ritos dos cultos oficiais. Na sua maioria os cultos mistéricos incluíam danças, músicas, apresentações cénicas e também sacrifícios em honra das divindades.

A iniciação propriamente dita era o encontro individual entre o devoto e sua divindade, mais especificamente através da revelação ritual da verdade desta divindade. Sabe-se que o iniciado ou neófito passava por algumas representações das provações enfrentadas pela divindade (ou pelo herói) no mito, que o conduziam à descida aos infernos, e à revelação do segredo, do “mistério”, para então seguir-se o retorno do mundo inferior, que fecharia o ciclo do ritual de iniciação.

Na Apologia (LX, 9), Apuleio assume-se iniciado nos mistérios de Líber, uma das denominações utilizadas pelos romanos para o deus Baco e, no No Livro XI da Metamorfoses, o autor faz uma pormenorizada descrição de um ritual de iniciação aos mistérios de Ísis que faz admitir que conhecia esse o culto.

É pois, ainda no ciclo de S. Martinho e da prova do vinho novo que retomaremos os cultos dedicados a Baco, também na sequência da crónica anterior, pelo que me socorrerei novamente de uma obra que mantenho entre mãos : "As Bacantes", essa tragédia grega do dramaturgo Eurípedes, de Salamina, mas que passou a maior parte de sua vida em Atenas.

Ter-se-á estreado já após a sua morte, no Teatro de Dioniso, em 405 a.C., como parte de uma tetralogia e que foi, provavelmente, dirigida pelo filho ou sobrinho do próprio Eurípedes.
A tragédia baseia-se na história mitológica do rei Penteu, neto e sucessor de Cadmo ao trono de Tebas, e de sua mãe, Agave, e da punição dos dois pelo deus Dioníso, primo de Penteu, por se terem recusado a venerá-lo e pelo injusto descrédito em que pairava o nome de sua mãe, Sêmele.

Esta tragédia, escrita provavelmente no ano 406 a.C e muito apreciada na Antiguidade, gira em torno do deus mitológico Dioníso e sua chegada a Tebas, bem como a sua vingança por ali ter sido questionada a sua divindade.

As Ménades, também conhecidas como Bacantes, Tíades ou Bassáridas, eram pois mulheres de Tebas seguidoras e adoradoras fervorosas do culto de Dioníso, que, como vimos na crónica anterior, era essa divindade do vinho, das festas, do lazer, do prazer, filho de Júpiter (deus do dia) com a mortal Sêmele e que era também considerado, entre os Romanos, como um amante da paz e promotor da civilização.

Podemos, portanto, dizer que os cultos de Dioníso se inscrevem, como vimos na crónica anterior, nos cultos mistéricos que se tornara famosos na Antiguidade Ocidental, já que também aqui «a iniciação e a participação nos cultos e rituais de mistérios garantiam aos seus iniciados e neófitos, a partir da experiência do µυστικός (mystikós), uma relação mais estreita com a divindade e o benefício de um destino especial após a sua morte», como muito bem refere W. BURKERT em «Antigos Cultos de Mistério».

De acordo com a mitologia romana e também como vimos, atribui-se a Baco a forma de extrair o sumo da uva e produzir, desse modo, o vinho.
Ao que consta na Mitologia, invejosa do feito, a deusa Juno (Hera no panteão grego) transforma Baco num louco, vagueando pelo mundo, até que, ao passar pela Frigia, terá sido curado e instruído nos rituais religiosos por Cibele, a “Deusa Mãe” que simbolizava a fertilidade da natureza.

Parece ter sido inseridas nestas festividades dedicadas a Dioníso que se realizaram as primeiras representações teatrais.

Dionísio, esse deus boémio, apelava ao movimento, à alegria desenfreada, à paixão dos seus seguidores, os quais, guiados por sacerdotisas, organizavam festas ao ar-livre com danças, vinho, de molde a instaurar o delírio anárquico e criador.Na Apologia (LX, 9), Apuleio assume-se iniciado nos mistérios de Líber, uma das denominações utilizadas pelos romanos para o deus Baco e, no No Livro XI da Metamorfoses, o autor faz uma pormenorizada descrição de um ritual de iniciação aos mistérios de Ísis que faz admitir que conhecia esse o culto.

É pois, ainda no ciclo de S. Martinho e da prova do vinho novo que retomaremos os cultos dedicados a Baco, também na sequência da crónica anterior, pelo que me socorrerei novamente de uma obra que mantenho entre mãos : "As Bacantes", essa tragédia grega do dramaturgo Eurípedes, de Salamina, mas que passou a maior parte de sua vida em Atenas.

Ter-se-á estreado já após a sua morte, no Teatro de Dioniso, em 405 a.C., como parte de uma tetralogia e que foi, provavelmente, dirigida pelo filho ou sobrinho do próprio Eurípedes.
A tragédia baseia-se na história mitológica do rei Penteu, neto e sucessor de Cadmo ao trono de Tebas, e de sua mãe, Agave, e da punição dos dois pelo deus Dioníso, primo de Penteu, por se terem recusado a venerá-lo e pelo injusto descrédito em que pairava o nome de sua mãe, Sêmele.

Esta tragédia, escrita provavelmente no ano 406 a.C e muito apreciada na Antiguidade, gira em torno do deus mitológico Dioníso e sua chegada a Tebas, bem como a sua vingança por ali ter sido questionada a sua divindade.

As Ménades, também conhecidas como Bacantes, Tíades ou Bassáridas, eram pois mulheres de Tebas seguidoras e adoradoras fervorosas do culto de Dioníso, que, como vimos na crónica anterior, era essa divindade do vinho, das festas, do lazer, do prazer, filho de Júpiter (deus do dia) com a mortal Sêmele e que era também considerado, entre os Romanos, como um amante da paz e promotor da civilização.

Podemos, portanto, dizer que os cultos de Dioníso se inscrevem, como vimos na crónica anterior, nos cultos mistéricos que se tornara famosos na Antiguidade Ocidental, já que também aqui «a iniciação e a participação nos cultos e rituais de mistérios garantiam aos seus iniciados e neófitos, a partir da experiência do µυστικός (mystikós), uma relação mais estreita com a divindade e o benefício de um destino especial após a sua morte», como muito bem refere W. BURKERT em «Antigos Cultos de Mistério».

De acordo com a mitologia romana e também como vimos, atribui-se a Baco a forma de extrair o sumo da uva e produzir, desse modo, o vinho.
Ao que consta na Mitologia, invejosa do feito, a deusa Juno (Hera no panteão grego) transforma Baco num louco, vagueando pelo mundo, até que, ao passar pela Frigia, terá sido curado e instruído nos rituais religiosos por Cibele, a “Deusa Mãe” que simbolizava a fertilidade da natureza.

Parece ter sido inseridas nestas festividades dedicadas a Dioníso que se realizaram as primeiras representações teatrais.

Dionísio, esse deus boémio, apelava ao movimento, à alegria desenfreada, à paixão dos seus seguidores, os quais, guiados por sacerdotisas, organizavam festas ao ar-livre com danças, vinho, de molde a instaurar o delírio anárquico e criador.

Entre as manifestações da celebração, com cantos e acompanhamento musical, a população aderia aos prazeres hedonistas, defendendo-se que dessas representações, entre coros, terão nascido as comédias e as tragédias.

As festividades, de natureza ritual, em homenagem ao deus Baco, conhecidas por bacanais eram nocturnas, secretas e frequentadas exclusivamente por mulheres, realizavam-se durante três dias no ano, como antes vimos, provocavam nelas um estado de êxtase absoluto, porque se entregavam à desmedida violência, derramamento de sangue, sexo, embriaguez e autoflagelação, motivo pelo que acabaram por ser proibidas pelo Senado romano, em 186 a.C, embora tenham prevalecido.

As Ménades ou Bacantes apresentavam-se nuas ou vestidas com véus ou peles e, em grupo de nove, dançavam coroadas de grinaldas de hera e na mão levavam um tirso ou bastão envolto em ramos de videira, por vezes um cântaro, ou então tocavam um instrumento como uma flauta ou um tambolim, vagueando, como referimos na crónica anterior, pelas montanhas e campinas, entregando-se aos sátiros que também integravam o cortejo de Dioniso.

Eram, assim, acompanhadas dos sátiros embalados pelos sons dos tamborins dos coribantes, formando uma espécie de trupe que acompanhava o deus do vinho nas suas aventuras.

Por onde passavam actuavam como chamariz na conversão de outras mulheres atraindo-as para as festividades e a licenciosidade. Evidentemente que o comportamento livre e desregrado delas causava apreensão, senão pânico nos lugarejos e cidades onde o cortejo báquico passava. Quando assaltadas por um furor qualquer, não tinham limites ao descarregar a sua cólera. O maior divertimento das Ménades ou Bacantes era submeter os homens ao sofrimento, despedaçando-os antes de comê-los enquanto estavam em transe. Por isso, obrigavam-se a procurar refúgio no alto das montanhas, onde podiam exercer sua estranha liturgia sem a presença de olhares de censura ou reprovação.

As Ménades fazem parte do mito de Orfeu, que se recusava a olhar para outras mulheres após a morte de sua amada Eurídice. Furiosas por terem sido desprezadas, as Ménades acabaram por o atacar, atirando dardos e acabaram por matá-lo. Ao que reza a mitologia, depois terão despedaçado o seu corpo e atiraram a sua cabeça cortada ao rio Hebro, que flutuava cantando: "Eurídice! Eurídice!"

Terão sido as nove Musas as responsáveis por reunir os seus pedaços que foram enterrados no Monte Olimpo.

Pela sua crueldade, às Ménades não foi concedida a misericórdia da morte, motivo pelo que quando bateram os pés na terra em triunfo, sentiram-nos entranhar-se na terra. Quanto mais tentavam tirá-los, mais profundamente eles se enterravam, pelo que se transformaram em silenciosos carvalhos. E assim permaneceram castigadas e fustigadas pelos ventos furiosos.

Como dissemos, o culto primitivo a Dionísio era exclusivamente feito por mulheres e somente para mulheres.

Introduzido em Roma cerca de 200 a.C., a partir da cultura grega do sul da Itália ou através da Etrúria influenciado pela Grécia, os festivais «bacanais» eram realizados em segredo no bosque de Simila, perto da Aventino.
Posteriormente, os rituais foram sendo abertos à participação masculina, mas denunciado por um jovem que se recusava a participar das celebrações, o Senado, temendo que se originasse uma conspiração política, proibiu as festas prometendo recompensas a quem desse informações sobre os rituais.
Apesar da severa punição infligida àqueles que violassem o decreto, os bacanais continuaram a ser realizados no sul da Itália, podendo considerar-se, de algum modo, que Carnaval tem origem em antigos festivais, designadamente os Bacchanalia, Saturnália e Lupercalia.

Na obra intitulada «Bacantes» de Eurípedes, onde Dionísio enlouquece as mulheres como vingança pela morte da sua mãe ultrajada, Sêmele, vemos Penteu, também humano, enfrentar a divindade, travando-se como que uma luta entre a razão e a paixão, acabando por sair vitoriosa a divindade, através do uso da astúcia.

Nesta obra são nomeadas dezoito Ménades:

Acrete - o vinho sem mistura
Arpe - a flor do vinho
Bruisa - a florescente
Cálice - a taça
Calícore - a formosa dança
Egle - o esplendor
Ereuto - a corada
Enante - a foice
Estesícore - a bailarina
Eupétale - as belas pétalas
Ione - a harpa
Licaste - a espinhosa
Mete - a embriaguez
Oquínoe - a mente veloz
Prótoe - a corredora
Rode - a rosada
Silene - a lunar
Trígie - a vindimadora

O mito das Ménades ou Bacantes coloca-nos perante a apreensão do ser humano no que ele tem de selvagem, perigoso e sombrio.
Consideradas desregradas e devoradoras dos homens, essa característica das Bacantes tem um simbolismo muito marcante, pois o mito leva o homem enfrentar-se e a reconhecer sua emocionalidade e a sua irracionalidade que conduz à violência, à agressividade e à destruição.

Eurípedes inicia assim com esta obra um novo género na literatura: a fábula, cuja característica marcante é a lição de moral que impregna o texto, pois neste caso concreto, as Bacantes põem em causa a ordem vigente em Tebas, apelando ao mundo fora da organização da Acrópole e, por isso, se desenrolam também os festivais nas montanhas.

Talvez por isso Penteu, embora fosse um simples mortal, sobrevive, pois é ele o representante da Razão, da Ordem, nas normas sociais vigentes, em constante luta contra a sensação e a emoção que embora possam conduzir à destruição, também são criadoras. 

Ménade bailando. Cópia romana de um relevo grego de finais do século V a.C.
M. Prado, Sección Arqueología Cdl Madrid

E, não tarda, Dezembro está próximo e já se vai avizinhando o Solstício (do latim sol + sistere, que não se mexe) esse momento em que o Sol, durante seu movimento aparente na esfera celeste, atinge a maior declinação em latitude, medida a partir da linha do Equador.

Por essa altura falaremos da relação que os homens, desde remotas alturas, até pela sua relação íntima com a Natureza e com as estrelas, designadamente o Sol que rege a Vida e o Tempo, tiveram com vários cultos dedicados ao Astro Rei.

E será altura de voltar a falar desse festival em honra de Saturno, Saturnália era um, uma divindade de origem grega cujo culto foi importado para Roma, que ocorria no mês de Dezembro, também em correlação com o solstício de inverno (era celebrada no dia 17 de Dezembro, mas ao longo dos tempos foi sendo estendida a uma semana completa, terminando a 23 de Dezembro).

sexta-feira, 20 de novembro de 2015

O Templo de Vénus (?) em Miróbriga


Uma construção do Forum de Miróbriga, de planta absidial, tem sido atribuída ao culto de Vénus (1) baseando-se na arquitectura do edifício, comum a outros templos dedicados à mesma divindade e nos dados arqueológicos[2] conhecidos.
Se, por um lado, a sua planta tem levantado algumas dúvidas, porque os templos basilicais são pouco usuais em edifícios religiosos, na Lusitânia [3], que aqui apresentam maioritariamente um aspecto rectangular (JIMÉNEZ, 19871: 53), sendo mais comum o seu uso em edifícios civis[4], é um facto que em Itália esta tipologia foi muito utilizada a partir dos começos da época imperial (GROS, 1996: 140).
O primeiro exemplar conhecido de “templo de abside” é exactamente dedicado a Venus Genetrix e foi construído em posição dominante do Forum Iulium para homenagear a origem mítica dos Iulii [5] (GROS, 1996: 140).
Data de 2 a. C. a inauguração do templo de Mars Ultor que também apresenta uma planta da mesma tipologia, ocupando a abside um lugar na cella análogo ao templo de Venus Genetrix (GROS, 1996: 142).
No entanto, o aspecto cenográfico do templo dedicado a Venus Genetrix, construído sobre um podium de 5m, poderá, a uma escala diferente, lembrar a localização sobranceira que no forum assume o templo absidial de Miróbriga. A escadaria pela qual se lhe acederia, contribuía para dar ao edifício um aspecto ainda mais imponente.
O facto de o culto a Vénus estar atestado em Miróbriga, quer arqueologicamente, através de fragmentos de uma estátua onde a deusa Vénus Capitolina é representada com a ânfora, quer epigraficamente[6], contribuiu para que a associação se fizesse.

Fragmento de estátua de Vénus (ânfora) proveniente de Miróbriga .
Museu Municipal de Santiago do Cacém. 

De facto, em Miróbriga existem duas inscrições dedicadas a Vénus: uma, cujo dedicante é Caius Iulius Rufinus, magister, indígena romanizado que adoptando o gentilício e um praenomen comum da gens Iulia , adoptou também o culto privilegiado da mesma gens (IRCP 146; JORGE DE ALARCÃO, 1985: 110) e que poderá ter desempenhado funções religiosas [7]; e outra, consagrada a Vénus Vencedora Augusta em honra de Lucília Lepidina (JOSÉ D'ENCARNAÇÃO, 1984: 224) [8] .
A equipa americana, atendendo à planta do edifício, caracterizou-o como assemelhando-se a uma «basílica cristã» (BIERS et alii, 1988: 15).
O acesso a este templo fazia-se através de uma escadaria escavada na rocha que o une à praça pública, como anteriormente referimos. Esta construção, edificada relativamente perto do templo centralizado, é também construída em opus caementicium . O seu pavimento é revestido com opus signinum , ou formigão, que assentava, por sua vez, numa obra com características semelhantes ao statumen utilizado no assentamento dos pavimentos ou estradas. Não há vestígios de terem sido aplicadas sobre o mesmo quaisquer placas calcárias ou marmóreas. No centro da abside é visível uma base de altar.
O templo era dividido em três naves, medindo as laterais cerca de 4m. A largura total do edifício é de 15m e o comprimento é de cerca de 10m.

[1] Segundo Vitrúvio os templos de Vénus deveriam situar-se fora das muralhas para que os jovens e as mães de família não se habituem às paixões de Vénus (De Architectura I, XII, 11).
[2] «por ali perto apareceram fragmentos de uma estátua de mármore branco (parte da perna e do pé esquerdo), bem como uma ânfora e a roupagem sobre ela colocada» (ALMEIDA, 1988: 27).
[3] No entanto o templo de Milreu, de cronologia tardia - século IV d. C. -, apresenta uma planta absidial (HAUSCHILD, 1989-90: 74 e 1997: 410). Em Clunia existe também um templo porticado cujo podium, na sua parte posterior, tem uma planta absidial (PALOL, 1989-90: 45 e 48).
[4] Sobre este tema ver BALTY, 1991: 179. No entanto, em Clunia existe um edifício de planta absidial, que P. Palol interpreta como capitolium (PALOL, 1987: 157).
Em Córdova foi construído, em finais do século III-inícios do século IV, um complexo monumental, onde um conjunto de construções de planta absidial, muito vinculada à arquitectura imperial (BALTY, 1991: 605), se articula com um pórtico (HIDALGO PRIETO, 1994: 207-208; HIDALGO, et alii, 1994: 51). Trata-se de edifícios administrativos, nomeadamente, de basílicas ou cúrias (ver BALTY, 1991: 402 e 404).
[5] Segundo Suetónio, Júlio César, no discurso fúnebre de sua tia Júlia, terá afirmado «é de Vénus que descendem os Júlios, que contituem a nossa família» (SUETÓNIO, ed. 1978: 23).
[6] Não obstante, também existe uma dedicatória homenageando Marte (ENCARNAÇÃO, 1984: 221), sem que alguma vez se tenha associado esta inscrição ao templo absidiado.
[7] O culto a Vénus sem um dos atributos habituais, Augusta, Victix ou Domina, está atestado pela primeira vez na Península (ENCARNAÇÃO, 1984: 222).
[8] Dedicada por uma mulher, Flavia Títia (ENCARNAÇÃO, op. cit: 223), da gens Flavia, que Jorge de Alarcão admite remontar à municipalização de Miróbriga (ALARCÃO, 1985: 110).